«Artículo elaborado por Andrés Chávez «

Todo ocurrió hace 5 años exactamente, un martes por la mañana, cuando el 80% de parejas
habían salido a trabajar y reinaba la paz y la tranquilidad en un vecindario del sur de la ciudad
del “Norte”. Nadie se imaginó que sobre las altas murallas y cercas eléctricas un grupo de
maleantes ingresó al hogar de la familia Benítez, quienes trabajaban y tenían 2 hijos que
habían enviado a la escuela. Ambos eran profesionales, trabajan en empresas privadas. Eran
de clase media y se habían esforzado mucho para tener su casa modesta de 110 metros
cuadrados.
Los vecinos escucharon ruidos extraños, pero no se inmutaron ya que se suele escuchar
sonidos de personas trabajan en la remodelación de sus casas y hacen ruidos. Las pocas
personas del vecindario que estaban en el sitio a las 10:00 aproximadamente hora en la que
ocurrió el asalto, estaban distraídas en las redes sociales, o las personas de servicio
escuchando música o la novela de la mañana sin percatarse que algo estaba por ocurrir.
Los maleantes con una dosis de adrenalina rompieron la puerta principal de entrada, tomaron
las cosas que a su criterio tenían más valor. Uno a uno, fueron sacando y pasándolas al otro
lado donde estaba una camioneta esperando el botín. Les tomó 5 minutos el atraco y nadie vio
ni hizo nada al respecto. Escaparon alegremente para repartirse el botín, vendiendo las joyas y
demás artículos en el mercado negro a precios bajos para obtener ventas y dinero rápidas. Las
ganancias les sirvió para poder vivir onerosamente por un par de semanas mientras se
preparan para la siguiente víctima.
Ese mismo día, la familia Benítez, a las 5:00 pm se enteran que su casa fue asaltada, ponen la
denuncia y la policía acude al sitio. Toman fotografías, toman muestras dactilares de las chapas
de las puertas, sillas, mesas y camas. Al llevarlos al laboratorio, descubren que una de ellas
corresponde a Marlon Velez y que a través de inteligencia saben dónde se encuentra. La
policía inicia una redada y llegan al barrio donde se encontraba Marlon, en la sala de un
departamento ubicado en el tercer piso de una vivienda improvisada, tomando cervezas y sus
compañeros un tanto drogados. No se esperaban una reacción tan rápida y eficiente. Les
vecinos de Marlon sabían perfectamente cuales eran sus labores y andanzas, pero le
estimaban pues ocasionalmente les vendía teléfonos celulares, computadores y televisores a
precios irrisorios. Cuando llegaba Marlon al vecindario, los niños corrían a verlo para ver si les
regalaba alguna golosina que eventualmente lo hacía. Las amas de casa le brindaban un plato
de comida porque solía regalar sacos de arroz de 25 libras cada mes. Nadie en sus vidas había
hecho lo que Marlon hacía. Era muy querido, tenía buen sentido del humor a pesar de todo.
Pero aquel día llegó y se lo llevaron a juicio y posteriormente a la cárcel.


Pero ocurrió lo inimaginable. Los vecinos de Marlon organizaron sendas movilizaciones y
marchas a favor de un “hombre inocente y un buen ciudadano”, tanto que empezaron a lanzar
consignas contra la policía porque era injusta, empezaron a lanzar piedras a los jueces por
dictar “sentencias corruptas” y hasta amenazaron de muerte a los fiscales del caso, según sus
consignas por no comprender las causas “justas” de un hombre “inocente”.
Muchas personas de barrios adjuntos se unieron y marcharon hasta la presidencia de la nación
donde hubo una manifestación de favor de Marlon Velez de más de 5.000 personas. Este
evento se repitió por muchos barrios de la ciudad del Norte inclusive por varias semanas.
Luego se unió la asociación de los derechos de los ciudadanos del país (ADCP) que tenía cede
en varias ciudades aledañas y en esas ciudades empezaron a hacer manifestaciones violentas y
consignas a favor de un tal Marlon Velez.

La historia continuará en un próximo artículo. Hasta tanto analicemos este fenómeno. (historia
ficticia)
En un mundo contemporáneo cada vez más irreverente y con falta de sensatez, se puede
apreciar que ahora mas que nunca, la gente está protestando y saliendo a las calles a
manifestar sus apoyos y disensos, en muchos casos violentos y destructivos. Tomemos
ejemplos: Francia, Alemania, Estados Unidos, España, Inglaterra, etc.
Pero en muchos otros lados también se han dado estas manifestaciones, contra policías, en
contra de los militares. Se han asesinado jueces que dictaminan justicia, se han amenazado a
fiscales, se ha atemorizado a una población, etc. ¿Qué nos está pasando?
Específicamente quisiera hablar sobre el conflicto entre Israel y la Franja de Gaza, que inició
hace un poco más de 2 años atrás, un 7 de octubre donde militantes del Grupo Hammas y
ciudadanos de Gaza violaron la soberanía nacional de su país vecino y asesinaron a sangre fría
en un solo día a más de 1.200 personas inocentes, incluidos lactantes, niños, ancianos y
mujeres.
La comunidad internacional hizo una condena leve en contra de este grupo, pero no hubo una
reunión del Consejo de seguridad de la ONU, pero de allí no pasa nada más, no hubo
reprimendas contra los verdaderos líderes de Hammas, ni tampoco a quienes financiaron y
mentalizaron este acto. Más bien, los medios de comunicación se enfocaron en las
consecuencias de este acto, maximizando los daños y la retaliación de Israel a la población civil
gazatí, sobre una potencial hambruna y un aparente Genocidio (Entiéndase como un intento
direccionado con la “intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico,
racial o religioso”) civil.
A continuación, presentaré un cuadro que detalla alguna de las inquietudes que me nacen
fruto de este conflicto y que pretende clarificar algunos puntos que considero son importantes
traerlos a colación para tener más insumos y poder tener una perspectiva más clara antes de
tomar una posición definitiva sobre si debemos apoyar a Marlon Vélez o no (Sentido Figurado)

La información que se ha presentado sobre este conflicto es independiente y verificable, son
datos reales y crudos que nos muestran la realidad de esta guerra, el papel de los medios de
comunicación y el impacto que ha tenido en varias ciudades principalmente del hemisferio
occidental y en algunos países desarrollados.
Considero que, antes que nada, es muy probable que hubo excesos en esta guerra, pero me
pregunto, ¿en que guerra no la ha habido? También me lleva a pensar que estamos también
en una guerra comunicacional, donde una hipótesis o posición puede influencia la retórica de
los medios, influenciar fuertemente la opinión pública y provocar una ira interna en la
sociedad que como ya lo hemos vista está sedienta de hacer justicia por sus propias manos.
Por otro lado, y siguiente esta misma línea, debemos estar mejor informados, analizar bien los
escenarios antes de tomar partido por alguna de las partes. (Un video no es una verdad
absoluta)
Por otro lado, y tomando como ejemplo y referencia la historia de Marlon Velez, no
necesariamente la gente conoce el contexto completo de un conflicto o un acto delictivo. Hay
muchos factores en juego que se podrían “vulnerar”, cómo, por ejemplo: La falta de empleo, la
falta de oportunidades, las injusticias de la vida, o el hecho de que algunos se consideran no
muy afortunados, etc, pero esos no son motivos justificables para cometer cualquier acto
delictivo, delincuencial, secuestrar, extorsionar, hacer uso de la violencia o en el peor de los
casos cometer asesinatos. Concluyo señalando que es necesario concientizar y reforzar la ética
y moral de la población civil, para que, de ninguna manera se rompa la cuerda de los principios
morales de respeto a la propiedad ajena, su trabajo y esfuerzo, que son los pilares que nos han
guiado por varias décadas y en los siglos pasados. Si defendemos los actos de Marlon Velez,
perdimos todo sentido de una verdadera justicia, que se entiende que es el fin último que
buscan todas las personas.